miércoles, 29 de septiembre de 2010

Madrid en el horizonte

... O los horizontes de Madrid. Porque, a pesar de los edificios, calles y mobiliario urbano, existen sitios donde llevar la vista hacia el infinito. Un descanso para los ojos y una placidez para el ánimo.



En un ático en Embajadores, a pié de calle en Las Vistillas, en el parque del templo de Debod, un hueco en el rastro, y otros lugares más por descubrir, uno puede llegar, pararse un momento, mirar la lejanía y soñar.















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